Calatrava y las constructoras empezarán reponer el trencadís de Les Arts en un mes

By 24 septiembre, 2014Noticias, noticias inicio

Calatrava y las constructoras empezarán reponer el trencadís de Les Arts en un mes
El Consell logra que el arquitecto y la UTE presenten garantías de diez años y acepten costear toda la obra, así como los gastos por la ópera cancelada

El Palau de les Arts dejará ese aspecto desolado. Hay acuerdo parar que las obras comiencen y éste recupere su revestimiento. Las partes se reunieron y suscribieron un documento en el que se recogen las condiciones de ejecución del revestimiento del trencadís, así como el mantenimiento y las garantías una vez finalizado los trabajos. El Consell exigía que el proyecto fuese seguro y firme.
Las garantías recogen un seguro todo riesgo de tres años y otro seguro de de diez años. Calatrava  y la UTE asumirán durante 10 años aquellos os que hubiera que realizar en el revestimiento como consecuencia de la necesidad de realizar reposiciones parciales o totales derivadas de vicios o defectos en el diseño-dirección de obra o construcción.
El acuerdo comprende el saneado de la cáscara metálica, la aplicación de la imprimación y la ejecución de un nuevo revestimiento de trencadís mediante adhesivo y rejuntado con mortero elástico. Las obras se iniciarán en un mes y se calcula que durarán un año.

Todas las exigencias

El valor de la obra no se especificó pero el conceller valoró que la reparación costaría 1.9 millones de euros. Indicó que colocar la malla y retirar el trencadís costaba un millón de euros. Las deberán asumir las constructoras, que pagarían dos tercios, y Calatrava, que asumiría el resto. Hay que añadir 230.000 euros derivados de los gastos que acarreó tener que cancelar un espectáculo.
Culminan así nueve meses de dimes y diretes, amenazas  advertencias y desencuentros y negociaciones que comenzaron cuando a finales de diciembre del año pasado la caída de cascotes de la cubierta provoco que se tuviese que cerrar el Palau y acordonar la zona para impedir una desgracia.

 

 

 

 

 

Ref.: Las Provincias 23.09.2014